Lo he querido desde que tengo uso de razón pero por un motivo u otro nunca ha sido así :(
En casa de mis padres usaba la pared del escritorio a modo de corcho, pero mi madre se ponía negra con que clavara chinchetas y lo dejara todo lleno de agujeros y la goma adhesiva/blu tack nunca me ha hecho mucha gracia.
Cuando por fin me independicé y pude tener mi propio espacio (y mis normas!) tampoco compré uno porque a mi pareja no le hacen mucha gracia.
¿Pero sabéis qué? ¡Esto se acabó! Me da igual todo, es a mí a quien le tiene que gustar, soy yo quien lo va a llenar, decorar y disfrutar y quiero un corcho yaaaaa. Y tengo mil ideas de cómo puede ser...
Me encanta la idea de no tener sólo un tablón de corcho rectangular, si no un montón de ellos en diferentes tamaños colgados en bastidores.
Este no es un tablón de corcho, está forrado con raffia, pero son taaan bonitos que no puedo evitar postearlos *_*
Qué buena idea colocar el corcho a modo de cristal utilizando una vieja ventana de madera con las contraventanas abiertas o unas puertas.
De mis preferidos...
¿Y qué os parece usar un marco de espejo o de algún cuadro? Dependiendo del marco que usemos se le puede dar un toque chic, moderno, vintage, minimalista...
Mirad este antes y después :)
Un tablón entero para compartir juntos...
Sin lugar a dudas, para original este ¿verdad? Un tablón de corcho hecho con tapones. ¡El marco es de IKEA! ;)
Definitivamente este va a ser el año en el que me salga con la mía y me compre uno. Y una vez lo tenga con tan buenas ideas e inspiración sólo me faltará decidir con qué lo lleno... recortes, fotografías, entradas, notas...
¿Con qué lo llenarías tú?