Si has ido a IKEA (¡O eres un adicto como yo!) no te será difícil reconocerlo. Es un taburete con escalón que puedes encontrar en tres colores: negro, blanco y haya.
Nos centraremos en el de color haya no solo por ser el más baratito (9,99€) si no que es ideal por no estar pintado para poder personalizarlo completamente a nuestro gusto y crear autenticas maravillas.
Es un gustazo ver lo bonito que puede llegar a ser con lo simple y rústico que es. Puedes usarlo como mesita de noche, como estantería para plantas, figuritas o libros, colocarlo en la cocina, en el baño para que los más pequeños lleguen al lavamanos, en la terraza... ¡En cualquier rincón de tu hogar combinará a la perfección!
Para personalizarlo hay mil y una técnica, todo depende de lo manitas que se sea o de la imaginación que poseas :)
Se puede tapizar en tela, hules estampados, decorar con washi tape, papeles pintados, pegatinas, papel de scrapbook, vinilos...
¡No lo puedo evitar! Tengo debilidad por los de estilo retro :)
En un solo color es facilísimo de hacer, como el original no está pintado no tendrás que lijar nada y puedes ponerte a pintarlo directamente, sólo tienes que decidirte por un color, comprar pintura para madera, barniz y voilà!
Seguro que después de admirar estas obras de arte cuando vayas a IKEA lo miras con otros ojos. ¡O quizás ya tengas uno en casa! ¿Cómo lo decorarías tú? ¿Me lo cuentas? :)